Estuve releyendo los signos que me llevaron a esta felicidad y llegué nuevamente a esta letra que ilumina hoy mi pensar en ti, y que eriza mi piel mientras la escucho en la guitarra de ese mágico mejicano.
Esa mujer (Alejandro Filio)
Se queda como piedra en mis sentidos,
jugando con mi piel y su niñez.
Se lleva mis palomas hasta su nido,
les enseña a volar y a conocer.
Mi soledad se volvió imposible en su voz,
dividió la luna entre dos
tomando su parte.
Es la verdad,
esa mujer entró en mi canción
y no será sencillo callar su amor.
Con un listón de estrellas se ata el cabello,
se adorna la cintura con el sol
y luego entra despacio en mi pensamiento
quedándose completa en mi ilusión.
Y mi soledad se volvió imposible en su voz,
dividió la luna entre dos
tomando su parte.
Es la verdad,
esa mujer entró en mi canción
y no será sencillo callar su amor,
y no será sencillo callar su amor.
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lunes, agosto 20, 2007
martes, julio 17, 2007
La distancia
El aire que nos rodea huele a distancia que no se deja ver
desde que un segundo demora tu voz en llegar a mis oídos.
Doy cuenta que regresar al hogar cambia de orden a caos
si la seguridad de tenerte en la misma ciudad desaparece,
sobre todo si debo conformarme con el sonido de tu aliento
y añorar su gusto sobre mis labios húmedos.
Cierto es que la imagen de la noche mutó hoy sus colores.
La luna se dice triste y se miente toda la noche tras una nube,
las estrellas echan de menos reflejar con brillo en tus pupilas,
el aire pierde su orientación y deambula al no tenerte de vela,
y yo, aquí, jugando a decir lo que siento en formas que no te merecen.
Me aferro a la pena nostálgica de Víctor Hugo
y la transformo en la razón y esperanza de la espera:
je respire oú tu palpites...
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