miércoles, octubre 21, 2009

Algunos, algunas, no pueden manejar la felicidad, les causa la ansiedad de un precipicio constante, la irritación de una alergia de frutos de mar.

Algunos, algunas, no sostienen la alegría, les pesa como metal cortante en el bolsillo, como un sol que quema la vista, como un frío que acuchilla los dedos y los labios.

Algunos, algunas, les cuesta la risa, les es un lujo de tienda, un cuenta gotas no renovable, una mierda ajena.

Oye, tú, alguno, alguna, manda a la mierda o vete con ella.



Its a hopeless... situation
And Im starting to believe
That this hopeless... situation
Is what Im trying to achieve

But I try
To run on
Towards
All or none,... all or none

Heres the selfless confession
Leading me back to war
Can we help that,.. our destinations
Are the ones we've been before

I still try
To run on
Towards all
Or none,... all or none

To myself i... surrender
To the one Ill never please

I still try,.. to run on
But I still try,.. to run on
But its
All or none,... all or none.

jueves, octubre 08, 2009

Desencajo y desafinación

Su mirada centrada en el vacío de la sala de baile mandaba señales incomprensibles e indescifrables. Ella bailaba con su hijo de 10 años un animoso Charleston que emitía dulces sonidos que, sin embargo, reñían con el fruncido ceño de ella y con su curtida piel tan ajada como la amargura de darse cuenta, cerca al medio siglo que vida, que falta muchas estrellas por conocer y que queda tinta en la pluma que nunca conocerá un papel.

La imagen no era ironía ni contradicción. Era el desencajo total de una mujer que decidió dejar de vivir para sí misma el día que otro decidió dejar de vivir para ella. Otro que ya no bailaría con ella ni media pieza de Charleston ni los bailes de sus caderas. El desencajo era de corazón.

El trompetista más triste de la orquesta fue el único que la notó. Él, como ella, tiene muchos otoños en sus espaldas pero pocos veranos primos. El desenfreno apático que le dio apellido a su vida también es una forma de muerte en vida. Era la cacofonía total de un hombre que dejó de exhalar “te amo” el día que todas las otras dejaron de inhalarlo. En la orquesta, él era el único que desafinaba. Desafinaba de corazón...

Fin alternativo 1. Sugiero leer escuchando:


De repente, dos miradas se cruzan, se entrelazan, se tensan. Las notas de la trompeta rompen la alegría del salón de baile con ritmos muy afinados y apuntados atrevidamente hacia Ella. Dos miradas fijas, una a la otra, y veranos por florecer. La afinación terminó con el desencajo.

Fin alternativo 2. Sugiero leer escuchando:


Mares de gente estorban las notas que la empeñosa trompeta busca exhalar hacia Ella. A medida que el blanco se hace nuboso y lejano, las más tristes y sombrías melodías de Miles Davis se van apoderando de la trompeta, de Él. No summertime, un otoño más.


(¿cuál te gustó más?)
.

domingo, octubre 04, 2009

¿Qué andarás haciendo ahora?

Pensar cotidiano...


Qué andarás haciendo ahora,
hecha una madeja en el sillón,
dibujando constelaciones en los huecos
de los cuadros que aún faltan por colgar.

Qué andarás haciendo ahora,
apagando las luces del salón,
probándote quizá un vestido nuevo,
planeando una huida, ver el mar.

Y yo afilando lunas, perdido en el hotel,
encontrando tus caricias en el neceser.

Y yo buscándote en el espejo azul del baño,
en la ropa cansada del armario.

Qué andarás haciendo ahora,
cansada viendo la televisión,
guardando mi paz y mis retratos,
la costumbre de dormir al lado izquierdo.

Qué andarás haciendo ahora,
maldiciendo la luz, el primer sol,
hermosa con los párpados hinchados,
regando las plantas, todos los recuerdos

Y yo retirando hojas secas de la cama,
soñándome contigo bajo el agua.
Y yo recordando que olvidé tender la ropa,
preguntándome qué andarás haciendo ahora.

jueves, octubre 01, 2009

"¿En qué piensas?", me preguntaste…respondo

Pienso en cómo mis ojos te ven con lujuria y locura,
en cómo mi mente planifica cada segundo del reencuentro,
en cómo te abrazo y somos uno encima de cualquier cama,
en cómo te beso y me exaspero de la emoción hasta la asfixia.

Pienso en cómo, poco a poco, los besos se convierten en manos hábiles,
manos hábiles e impuras que no conocen de razón ni orientación,
en cómo tus pupilas, y no sólo ellas, dan señales de húmeda dilatación,
en cómo tus labios, y no sólo ellos, se encienden en sangre pasión.

Pienso en cómo acaricio tu rostro y tus hombros, y la piel que los une,
en cómo mis manos calzan con tus senos bajo erótica precisión,
en cómo tus caderas tiemblan anticipando el siguiente paso,
en cómo tus piernas abren camino a mis trémulas manos.

Pienso en mi dureza abriendo selva en tu interior suave y delicado,
en cómo el vaivén deleita a un ritmo lento que cede paso al desenfreno,
en cómo uno cae en mecánicos movimientos irrepetibles llenos de sabor,
en cómo la llegada no es la meta sino el inicio de otro placer.

martes, septiembre 29, 2009

Dormí contigo


Paris derramó la lágrima más triste en mi rostro,

pero a la vez fue la más alegre, tremenda contradicción.

La tristeza de no tenerte produjo mares en mis ojos,

mares incontenibles, que no paran desde hace semanas.

Esa dura tempestad sería capaz de hundir barcos,

tan fácilmente como destrozar corazones deshechos

en el día más soleado de un florido verano

donde tus ojos son látigos de felicidad.


Sin embargo, esta vez, la tempestad fue alegre, viva.

Aquella lágrima recorrió mi nariz y mejilla suavemente,

casi como si no tocara mi piel, sino simplemente la rozara.

un roce que sólo he sentido perpetrado por tus dedos.


Estabas presente, sin duda, en esa lágrima dulce.

Esa lágrima dulce eras tú, lo sentí en la oscuridad del cuarto.

En ese instante se acabó la soledad, se acabó la tristeza.

Entró en mí la calma, se fueron las dudas y se arrimó el sueño.


Dormí contigo.

jueves, septiembre 24, 2009

Presente sin estar

Proceso en silencio brutal el largo recorrido entre los sonidos de la aguja que marca los segundos en mi reloj. En ninguno de ellos apareces pero en todos te haces presente.


La extraña magia de tus ojos juega un truco a mi solitaria mente haciéndola creer que a mi lado estás. No veo tus manos posarse sobre mi rostro pero siento tus caricias.


Cada paso en Paris es un nuevo conocer que me reclama compañía, la tuya, para el simple comentario o el profundo reflexionar. Ni tus oídos oyen ni tus comentarios se escuchan pero siempre siento un sonido de respuesta tuya.


Las estaciones del metro son más solitarias cuando hay más gente que se empuja y ni se mira, como si se tratase de mundos paralelos individuales. Sólo tú, sin estar, me haces sentir en dúo, en pareja, en alianza y en complicidad.


Es sólo en el sexo donde esa pertenencia pierde significancia en tanto sin ti no hay más que ágiles manos sin sabor a amor, casi como un acto de autoprostitución.

lunes, septiembre 14, 2009

Desde que llegué a esta ciudad no ha habido día en que mi tristeza no se materialice en lágrimas. En ocasiones son momentos largos, en otras ocasiones son momentos cortos pero intensos.

La nostalgia de tu amor no tiene modales. Me arriba en cualquier hora y en cualquier lugar. No soporta las calles románticas, los puentes llenos de sentimientos ni las miradas que otros amantes se dan. Mis sentimientos simplemente afloran sin importarle ni mi propio cuerpo.

Los ojos húmedos me hacen sentir cercano a ti. Eso es bueno y malo. Malo, por supuesto, por el dolor pero bueno porque en cada tristeza te veo a mi lado, te imagino más cerca, escucho tu voz y hasta siento tu aroma.

También tengo momento de felicidad con estas mismas extensiones, afortunadamente. La mezcla de ambas me hace vivir y me da fuerzas para continuar con esta puta decisión de separarnos sólo en la distancia más no en el corazón. ¡Salud, por un futuro juntos!

domingo, septiembre 13, 2009

Tenía ganas de empezar este post de una forma muy triste pues la distancia que nos separa invita a hacerlo. Para buscar esa inspiración de la nostalgia decidí escuchar música. Desde que antes de viajar no lo había hecho pues sé que cada nota, cada sonido, cada letra tiene tu nombre. Es, pues, una muerte anunciada.

Prendí el ipod y la primera canción que apareció fue “we can work it out” de los Beatles. Su fuerza, ganas y coraje me llenaron el vacío que has dejado temporalmente con sinfonías que cantan a mi espíritu tal como si yo te estuviera cantando a ti.

Dejo este post, ahí, en la punta del corazón y la esperanza.

jueves, septiembre 03, 2009

Testimonio antes de la distancia

Lima, 3 de septiembre 2009

Será muy difícil guardar tus recuerdos, empacarlos y tenerte presente a tantos kilómetros de distancia en cada momento. Tengo muy en cuenta que mis maletas no son capaces de almacenar lo bella que ha sido la vida a tu lado en estos dos años. Menos aún, mi billetera tiene esa capacidad si lo único que cabe ahí son fotos parciales de tu cuerpo. Ni siquiera extendiendo las barreras de nuestros imaginarios corazones llegarán al tamaño apropiado para albergar todo lo que has significado para mí.

Así como ciertos hitos marcan la historia de un país o la historia de la humanidad en un antes y un después, mi vida también reclama una distinción similar desde que tú llegaste a ella. Es injusto no hacerlo ya que todo lo que he aprendido a tu lado desmerece bondadosamente y con elegancia lo vivido con anterioridad. Si de ese amor es que han hablado los poetas, las novelas y las películas, no entiendo por qué ese arte –el del verdadero amar- no se ha convertido en una ley universal y alcanzable para cualquiera.

En realidad, creo saberlo por qué. En muchos sentidos, eres única. De eso estoy convencido. Tus cualidades como persona abundan y abruman. Me hacen sentir que los ángeles son terrestres y están entre nosotros haciéndose pasar como un humano cualquiera. Entre tus infinitas bondades sólo quiero destacar algunas pues es poco lo que estas líneas soporten. Tu forma de ver la vida y tu sonrisa agrupan a muchas de esas bondades. La sonrisa del día a día, la sonrisa que regalas sin pedir nada a cambio, la sonrisa al encontrarnos aunque sea por quinta vez en el día, en fin, la sonrisa a la vida. La música de tu sonrisa alegra mi corazón y lo ha hecho unirse en felicidad, esperanza y amor. La calidad de compañera es otra de tus cualidades que amo. Es fácil imaginarse la vida eterna contigo, envejeciendo frente a un parque, a la orilla del mar, en la cama de nuestra habitación. Siento que contigo no sólo tejo una relación de a dos sino de a muchos. Imaginarte a mi lado en el futuro me empuja, sin darme cuenta, a proyectar una relación sólida, larga y con basta vida alrededor, debo decir, hijos y nietos. Sólo agrego una cualidad más: Tus ganas de aprender. Abierta a muchas cosas y siempre con las ganas de cambiar al mundo, en un sentido muy literal, no me deja de sorprender que no te endurezcas frente a nuevas formas de ver y comprender la vida y la sociedad. Buscas espacios que otros, como yo, simplemente destinan a respirar para repensar lo pensado con el objetivo de refinar, apuntar, aclarar o profundizar.

Por supuesto, otras cualidades se quedan celosas por no ser mencionadas. Para no dejarlas insatisfechas algunas te entrego: Tu gracia, tu dedicación, tu inteligencia, tu mundo, tu amistad, tu cariño, tu empatía, tu fuerza, tu erotismo.

Acabar estas líneas implica un cierre temporal al día de hoy que, en realidad, termina siendo injusto pues estas líneas no son más que uno de los primeros granos que caen del reloj de arena recién volteado. Mi amor, nuestro amor, es una historia que parece cargada de milenios encima. Su fuerza e intensidad en sólo estos dos años irán creciendo y acumulándose. Eso sí, construyámoslo juntos con mucha paciencia, cariño, amor y sinceridad. Te amo con todos esos adjetivos encima (y muchos más). No nos preocupemos tanto de la distancia que simplemente nos obligará a construir un puente más largo, fuerte y resistente para nuestra vida juntos.

Un gran beso eterno

miércoles, agosto 12, 2009

Memoria de sentimiento

La vida es un juego de cruces de avenidas que muchas veces uno ni advierte. En el amor, ello es una película de terror.

Hoy a un amigo querido le dolió el corazón cuando a sus oídos llegó la noticia que su querida ex, a quien en realidad ya no extraña, compartía su vida con otro hombre. Los sentimientos son curiosos y si tuvieran personalidad se acercarían a lo bipolar o multipolar.

Los sentimientos tienen memoria corta pero el corazón es un baúl profundo que en las esquinas guardapolvo difícil de limpiar. Ya dependerá de cada uno si ese polvo se convierte en parte de la madera o si se vuelve una de esas manchas que nos alteran la paz.

Fallamos también cuando nuestro sentido de pertenencia a las ex parejas se extiende a la prehistoria, sobre todo cuando, como en el caso de mi querido amigo, él ya compartió nuevos viejos sentimientos en luces tenues con una nueva mujer.

En fin, qué difícil es entendernos.

domingo, noviembre 02, 2008

Pinta fuera de la línea

Pinta fuera de la línea,

Toca el timbre y corre,

pisa el césped,

no te amarres los zapatos,

 

Estaciónate mal,

no te bañes hoy,

no tomes la sopa,

cómete un moco,

 

Ríe sin razón,

ríete de un calvo,

sala tu comida,

grita sin razón,

 

Baila en la calle,

baila como loco,

baila sin ropa,

baila sin pensar en los demás,

 

Canta mal la letra de una canción,

ríete como loco cuando nadie habla,

sírvete hasta derramar el vaso,

anda al trabajo sin peinarte,

 

Vístete sin preocuparte por la combinación,

escribe un poema en tu mano,

guíñale un ojo a la chica de la bodega,

vive más tu vida.

lunes, septiembre 15, 2008

Orden del día



...y cuando vuelvas al trabajo, cuando veas al portero
salúdalo aunque viajes en asiento delantero.


Orden del día
(Frank Delgado)


La vida es como un segundo de un gran acontecimiento
y debes tener bien claro sus fundamentos.
La vida es como un pasaje, de una canción que marea
y aquel que no se la sabe la tararea.
Como dice el guayabero filósofo popular
la vida es un pasaje de ida del tren a la eternidad.
La vida es como un pasaje de una canción que marea
y aquel que no se la sabe la tararea.

El primer paso que tú debes dar cuando es de día
es con el pie derecho como la gran profecía.
Abona tu pasaje y hazle un guiño a una novicia.
Y aunque te digan loco, sonríete sin malicia.
Hazle un piropo a la muchacha de la esquina
y cuando vuelvas al trabajo, cuando veas al portero
salúdalo aunque viajes en asiento delantero.
Y a la viejita conserje pregúntale por sus flores
cómo amaneció su espalda, cómo andan sus dolores.

A tus vecinos todos, si la vida los deprime
coméntales de música o convídalos al cine.
Moléstate a su tiempo con la suciedad de un baño.
Y a reirse de un calvo y es un día, no hace daño.
Y vuelve a casa a inventarte un cumpleaños.
Y si la noche lo permite y también la naturaleza
paséate por la calle y con manía de grandeza.
Y si hay gente inoportuna, convérsala con paciencia
y duérmete como un tronco, sin tener mal de conciencia, porque

La vida es como un segundo, de un gran acontecimiento
y debes tener bien claro sus fundamentos.
La vida es como un pasaje, de una canción que marea
y aquel que no se la sabe la tararea.
Pero querer volar con alas anchas, mi hermano, es una ambición fatal
y cuando menos lo imaginas, te cae el golpe fenomenal.
La vida es como un pasaje, de una canción que marea
y aquel que no se la sabe la tararea.

Lo dijo Pedro Navaja cuando se notó la herida:
la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida.
La vida es como un pasaje, de una canción que marea
y aquel que no se la sabe la tararea.

Por la mala maña de no razonar
hay mucha gente que no comprende la regla del juego
y son los que van detrás.

La vida es como un segundo, de un gran acontecimiento
y debes tener bien claro sus fundamentos.
La vida es como un pasaje, de una canción que marea
Y aquel que no se la sabe la tararea.

domingo, septiembre 07, 2008

Cuando siento la realeza en tu puta nariz respingada veo que las cosas no han cambiado desde Colón, que los indios y la Santa Inquisición están bien representados por los pobres de hoy y la Iglesia católica que se sienta sobre ellos.

Cuando escucho argumentar que hay muertes que valen la pena en la lucha contra el terror, recuerdo que la Santa Inquisición sigue estando bien representada en cada uno de los políticos que vemos por la televisión.

Cuando leo que los gobernantes de hoy no quieren reconocer, recordar ni pedir perdón a las víctimas inocentes de la lucha contra el terror cuyo único error fue no ser blancos, no vestirse como blancos y no hablar como blancos, veo en carne propia la segregación del nacional socialismo alemán.

Cuando recuerdo que los ministros ningunean a sus compatriotas por el color de su sangre tildándolos de ignorantes, entiendo el casi histórico resentimiento del campesinado.

Cuando me entero que las empresas de hoy buscan el lucro con sangre ajena y sin ánimo de compartir el lucro, recuerdo que la esclavitud sigue siendo una forma de amasar fortuna en lo legal.

En esos momentos, agradezco a Dios, quien no existe, que todavía haya hombres y mujeres con doctorados en indignación que luchan por desterrar las injusticias que la mayoría no ve, que relegan el dinero por el bienestar del otro y que ven en el futuro otro mundo posible.

jueves, julio 31, 2008

Angustia

Hoy me apresó la angustia de que algún día partas. La angustia de no tenerte alguna tarde a mi lado, apretando mi mano y mirando el sol bajar entre los edificios. La angustia de perder el reflejo del sol en tus ojos y de no volver a probar el sabor de tu piel. Es una angustia rara. Es casi la sensación del improbable naufragio, del irreal choque, del irrealizable premio de lotería. Es la melancolía de un objeto que no se ha sido. Quizá sólo sea el momento de soledad que me embarga. Quizás sean las malas notificas de amigos de nuestro alrededor. Quizá sean las ganas de reflotar todo barco que aún no se ha hundido. Quizás sean solo las ganas de estar a tu lado.

jueves, junio 26, 2008

Deuda maldita

Una deuda maldita le jala el cabello a Rosalía cada noche en la cama de un hotel barato mientras, entre carnes trémulas, finge un orgasmo contemplando los minutos restantes de su alquilado cuerpo. En su mente planifica sus pasos siguientes, tan inútiles como el acto tan desprotegido de abrir sus piernas a hombres desconocidos. Piensa en el hueco de su chompa y en lo ajado que está su vestido. Recuerda que la ruta 39 ya no pasa a las 11 de la noche y que se verá obligada a caminar varias cuadras más hasta alcanzar el bus que la lleva a su destino. Sabe, ahora, que pasará por aquella pared larga despintada por la lluvia del invierno lacerante de la ciudad que le recuerda la tormentosa relación con su alcohólico padre. Sabe, sin embargo, que al final de esa larga pared se encontrará con el amable Rodrigo, esperándola mientras pasea al perro, hombre con el que cada noche se acuesta reanudando la supuesta normal relación de pareja, soñando salir del hueco en el que otro hombre la puso. "Mañana", Rosalía se prometió, "soy otra".

domingo, junio 15, 2008

Adulterando los sentidos

Lleno el vacío sepulcral con la esperanza color de tus ojos,
empujo la idea de muerte presentándole tus ganar de vivir,
engaño al cruel destino con la ayuda de tu sonrisa matinal,
traiciono al temor lacerante haciendo mía tu ideología,
esquivo el pecado original con la astucia de las curvas de tu cuerpo,
miento a los últimos minutos de la noche jugando a ser tu poeta.

martes, enero 22, 2008

Para hacerlo...

Para olvidar tengo una cama cubierta de un cubrecama azul capaz de adormitar al buey más fuerte y relajar el dolor.

Para gritar tengo la indignación del día a día, de los homicidas de hombres, ideas e ideales, tan venidos a menos últimamente.

Para cantar tengo letras y música que me recuerdan lo que debo ser en los momentos en que no soy.

Para la soledad tengo un pedazo de tierra en mis cuatro paredes que me cobijan como la mejor madre del planeta, como la mía.

Para correr tengo el largo camino de mis ancestros, luchadores de sudor y puño que marcaron silenciosamente la historia más linda de la humanidad, es decir, la hecha por el hombre común.

Para la esperanza tengo la sonrisa de mi hermano, tierna como seria y dedicada, astuta e inteligente.

Para amar tengo tu cuerpo cubierto de serenidad en largos recorridos sinuosos que dan la vuelta al mundo como a tu espalda.

Para soñar tengo el tiempo que aún no he vivido y que cada día me sobra a borbotones mientas más hago y menos sueño.

Para la tristeza tengo la alegría de olvidar para luego gritar y cantar en la soledad del camino por correr con la esperanza de amar y soñar.

lunes, enero 07, 2008

Sexo, situaciones y frases incómodas

1. Subiéndote los pantalones/falda en la sala de la casa de los padres de tu enamorada/o luego de ser ampayado in fraganti: “esteeee…ya me iba, no se preocupe señor”.

2. Intento de conversación luego del sexo con una total desconocida: “esteeee…y cómo te llamabas?”.

3. Intento de conversación luego de una primera relación sexual con alguien del mismo sexo: “...el alcohol puede ser muy traicionero, ¿no? ¡¿NO?!”.

4. Al terminar el sexo y sacarse el preservativo con, digamos, algunos agujeros de más: “¿Qué no vienen con hueco en ambos lados?"

5. Inmediatamente luego del sexo cuantificable en segundos que llegan apenas a un dígito: "Me hubieras dado un segundo más y siquiera me daba tiempo para darme cuenta que habíamos iniciado".

6. Luego de un repentino ataque de flacidez a la erección: “esteee…-grillos de fondo-…es la primera vez que me pasa, te lo juro”.

7. Luego que el hombre le pide a la mujer que le haga el amor y él posicionarse de espaldas a ella: “…(música de grillos, distintos a los del punto anterior)”.

8. Una vez que ella ha visto la diminuta tarjeta de presentación del hombre: “Uy, me hubieras dicho que acá se servía poco, así podía almorzar antes de verte”.

ACLARACIÓN: El autor de este post no ha estado en ninguna de las situaciones anteriores. ¿Qué? De veras. !No! ¿por qué piensas eso? ¿Aunque sea alguna de ellas?...Bueno, una alguna vez. ¿Cómo? ¿Que seguro fueron como 5? No, 4 no más!

sábado, enero 05, 2008

Al fondo del corredor, donde la luz se quiebra

Silvia lucía un tanto desengañada de sí misma quizá. Esa fue la impresión que me dejaron cinco minutos a su lado. Una chica joven con futuros deleites por delante capaces de marcar hitos en su familia pero, a la vez, opacada por el paso de los años, de sus años, sería mejor decirlo. Años en los que desde quinceañera soñaba con el típico y casi anacrónico vestido blanco en una iglesia de techo alto. En su familia es tradición que la primogénita se case con el vestido de la madre, tradición que se amarra (pues no hay otra palabra para calificar este hecho en las últimas dos generaciones) con un matrimonio temprano, casi juvenil, que no debe pasar de los 17 años (eso va para todas las hijas).

Hace 9 años, Silvia comparte su vida con un hombre para ella especial. Comparte. Un verbo algo injusto para el sacrificio que ella hace de su vida. Silvia aprendió por naturaleza (que viene de la forma en que fue criada y no realmente de la naturaleza) que la felicidad tiene forma de esos genios de lámpara del oriente. La felicidad de una mujer, bajo el concepto y el escaso espacio mental que ofrecía la crianza femenina en su familia, es ver cumplidos los deseos de la pareja en cada segundo, en cada decisión, en cada movimiento, en cada acción, en cada estúpida palabra.

Hace una hora que observo a Silvia y veo que el desencanto en sí misma debe haber crecido tanto a lo largo de estos años hasta el punto que un nombre le debería haber puesto. Se ha mimetizado y exteriorizado en su cuerpo. Una mirada casi perdida y oblicua hacia el piso es una constante en sus momentos de silencio. Dedos que se enredan y desenredan unos a los otros. Uñas que al toparse unas con otras en forma nerviosa (tic que repite hasta en los momentos de calma total) emiten clics frenéticos de un ratón de computadora operado por un adolescente impío en uno de esos juegos llenos de violencia.

Silvia ya no aguanta el escozor de ser la primogénita soltera que viene rompiendo por 12 años consecutivos la tonta tradición de su familia. En el décimo aniversario de esa cábala muerta (lo que equivale al séptimo de su actual y, valga anotar, única relación) Silvia le entregó 12 papeles a Javier cada uno declarando (unos en tinta azul y otros en negra), además de su cruel desespero, que la tranquilidad para el resto de su vida se traduce en anillos de compromiso que van de 300 dólares (felicidad instantánea) hasta unos 2.500 unidades de billetes del tío Sam (felicidad ilusoria).

Hoy día Silvia no entiende que Javier no piensa en futuro, como casi todos los hombres. Silvia no entiende que tiene la capacidad de ser alguien mejor estando con alguien mejor. Esa puta resignación le ha impuesto un techo de felicidad muy bajo y amargo en tono de tradición familiar que ella, lamentablemente, trasladará en forma de venganza hacia sus hijas y, sin darse cuenta, hacia las siguientes generaciones.

domingo, diciembre 23, 2007

En la puerta del bar

Una deuda pendiente me arroja al bar de siempre, donde dejé aliento solitario en ese vaso empañado y lleno de whisky pero siempre dispuesto a escuchar mis conversaciones. Nuevamente mis dientes se encuentran bruscamente con el vidrio del vaso, mis labios se entumecen con el hielo del placer del primer sorbo.

Mi hombro toma vida y se atreve a pedir recompenza por tu cabeza, al mismo tiempo que mi pecho reclama el masaje de tu cabello liso de olor a seda. El anonimato no es ya una cuestión más, un issue. Llega un momento en que el viento ya no corta la cara ni el cesped raspa las piernas. Mi cuello reclama en su propio nombre la pertenencia de tu boca hallada culpable de delitos habituales urdidos en mi piel, contenta y permisiva de tu impunidad.

Una especie de suspiro conspira contra mi oreja y la vuelve dominante en mi cuerpo. Giro en torno a la puerta de entrada, culpable inaudita de la imagen de tu silueta alta y fina presente en mi imaginario, y veo una vez más...creo ver, una vez más, la imagen que consuela y que hace del whisky del fin de semana una entrada a nuestor paraiso, y no un reencuentro con mi ser.

lunes, diciembre 10, 2007

Un ángel en nuestro infierno


Nerviosamente Mauricio miraba a los demás pasar y conversar a su alrededor. Intentos fluidos pero torpes seguían las intromisiones de Mauricio en las charlas de sus amigos de infancia reunidos nuevamente luego de 10 largos veranos. Una risa nerviosa con efectos trémulos en la comisura derecha de sus labios y un asentir rápido y descoordinado con la cabeza eran los gestos más peculiares de Mauricio en aquella noche.

A sus 25 años, Mauricio seguía siendo más niño que adulto. Algo de barba poblaba su mentón (más justo sería decir que largas pociones irregulares de piel desértica sin vegetación vellosa se expandían a lo largo de su rostro con una que otra interrupción que podríamos calificar como algo más que afelpada). Cada día impar del calendario Mauricio se dedicaba al ritual de repasar con una navaja las zonas donde naturalmente patillas, bigotes y barba deben recorrer varonilmente el rostro de un hombre. Al hacerlo, recordaba a otro Mauricio, su padre. Para el hijo, afeitarse tenía miles de significados desde los más naturales hasta los más inocentes y reprimidos. El más representativo era el de su padre en la misma labor. Curiosamente Mauricio sentía que era la única actividad que lo unía a su progenitor. Y verdaderamente lo sentía así. Por ello, había veces en que cerraba los ojos al sentir el sonido (vaya que hacía el esfuerzo para escucharlo) de la navaja cortando su vello facial. Casi siempre recordaba a su padre cuando exterminaba las pelusas de su patilla derecha (cuando niño, el perfil derecho del padre era la perspectiva que se tenía desde el sillón rojo donde Mauricio, Mauricito, se sentaba a admirarlo). Ese viaje al pasado le robaba el tiempo y la conexión con la realidad a tal punto que la única forma de regresar al mundo era cuando sentía golpear gotas de sangre en el lavabo o cuando su abuela le gritaba si otra vez se estaba masturbando.

Para su suerte, la noche del reencuentro con sus amigos del colegio cayó un día 17, impar. Luego de la obligatoria afeitada, lucía una tez emocionada y prolija –lo cual no era necesariamente trabajoso dada su calidad de imberbe-. No hubo abuela que lo atormentara con el tiempo que le tomó arreglarse. Aprovechó el baño matinal para masturbase y luego afeitarse los bigotes y las patillas. Así, por la noche habría menos que repasar.

Cuando joven, Mauricio intentó ingresar al seminario. Resulta que el “casting” por el que pasó lo dejó de lado por ser demasiado bueno. A los 17 años ser virgen, puro, leído, inteligente, culto e inocente puede ser una fórmula fatal para asustar a cualquier sacerdote pedófilo reclutador de hombres. Sólo Mariana, gran amiga de la infancia, estuvo ahí para consolarlo. Frente a la puerta de la casa de Mauricio, Mariana esperó su llegada hasta las 5.17 de la tarde. 10 minutos más tarde, Mariana lo abrazaba –todo desecho él- en el sofá afirmando que el destino es sabio. 20 minutos después Mauricio agradeció a Dios por su sabiduría (y a la plena desnudez de Mariana) por no haber entrado al seminario. Bueno, sí. No hay que ser adivinos para saber que ese hito fue el inició de Mauricio en la ciencia del onanismo, tal como él la calificaba.

En una manera que linda con lo psicópata, durante la reunión con sus amigos Mauricio se dedicó a fotografiarlos en tomas continuas, esa rara modalidad de atrapar el tiempo que tienen las cámaras que permite capturar quizás unas 2 imágenes por segundo hasta que uno suelte el disparador y que nos hacen ver como marionetas sin alma cuando se recorren las fotografías a manera de álbum. Acostumbrados a ignorarlo y a tratarlo con un falso cariño cuando estaban con él (salvo sus notables excepciones), los amigos de Mauricio ni cuenta se dieron cuando éste los alivió de la incomodidad de su presencia. Para él, sin embargo, la velada fue inolvidable. En cada conversación escuchada, en cada labio que se movió, en cada bocadillo que vio comido, en cada risa que escuchó a unos metros, en cada ceja bien peinada, en cada barba bien tupida, Mauricio encontró la felicidad, su felicidad. Quizá por ello se fue temprano a su casa a encerrarse a su cuarto. Una a una, rápida y lentamente, repasó las fotografías que tomó en su computadora. Ya no las contaba por números sino por el tiempo que armaban. Repasó así toda la velada y se la contó con detalle al dibujo de esa mujer perfecta que hizo a los 17 años, una semana después que Mariana le quitara su inocencia sexual o mejor dicho sólo su virginidad. Luego se masturbó como quien se olvida de tomar su pastilla estando casi acostado, se durmió y soñó que todos sus amigos eran normales como él.

lunes, diciembre 03, 2007

Dulce final

Tendido sobre la cama de un hospital, Pedro le agradecía a su hermano el regalo recién traído. Más que un regalo era un capricho, una de esas pulsiones que no se calman hasta verlas saciadas en sensaciones físicas y psíquicas. Mordiendo pedazo a pedazo, Pedro saboreaba el chocolate, ese dulce de su infancia que disparó en su mente mil imágenes de su madre y él corriendo en la arena ardiente del verano, en la grama fresca de la primavera, entre los árboles recios del invierno. Hoy, un día de otoño, Pedro terminaba el último mordisco que le dio al chocolate, el último mordisco a una vida marcada por una lacerante diabetes que lo acompañó desde que lo recuerda hasta ese día en la cama del hospital.

viernes, noviembre 16, 2007

Un punto común en la tristeza es la nostalgia. Y en la nostalgia están los seres queridos. Los seres queridos son muchos y de ellos son los recuerdos son quienes atacan. En los recuerdos, más que los malos momentos, las alegrías nos roban una media sonrisa. Una sonrisa cómplice que nos hace revivir ese momento especial. Un momento que entonces se quedó en nuestra memoria para una esperanzada eternidad. Eternidad que no tendremos nunca en esta vida. Pero la vida es justo eso mismo, vivir con eternidad.

viernes, noviembre 02, 2007

En la espera de tu sexo

Espero con ansias la llegada eterna al paraíso ya probado, desnudo. Palpo con mi imaginación tu cuerpo entre mis dedos, tus hombros entre mis manos, tus senos entre mis labios. Recorro en el pensamiento la ruta hacia tu orgasmo, camino plagado de delicias, placeres, miedos y descubrimientos.

Anhelo cada gesto, exhalo, gemido dicho en mi nombre. Me deleito con la quimera de tu cuerpo haciéndose curva entre la luz que te ilumina por la ventana y la sombra de los placeres que reclamas. Recuerdo con dolor de hombre solitario el olor de tu cuello, de tus manos y de tu sexo. Espero el reencuentro con pasión y desesperación que harán de ese momento eterno, como se disfruta una escultura clásica, pero también inmediato por lo impertinente que es el tiempo en los buenos momentos de los amantes.

miércoles, octubre 31, 2007

Espacio en tu ausencia

Me pregunto cuántas veces necesitaré mentirme para decirme la verdad en monosílabos, para exhalar en cada vocablo, en un solo vocablo, la seguridad del león en plena caza y a la vez la confianza tímida de la liebre en el campo. En estos días tus cabellos han dejado de ser el pasto de mi almohada, el prado donde sintiéndome niño mis palmas recorren una y otra vez palpando las puntas de las espigas del trigo al sol.

La distancia entre la cama y la cocina sigue siendo la misma, ayer cuando tú la recorrías que hoy sin ti. Sin embargo, ya no la mido en pasos. La mido en recuerdos. Recuerdos de los músculos de tu espalda, músculos de filigrana tejida por un viejo artesano, que finamente se tensan y relajan debajo de tu piel de desierto en una terrible vibración en tempo sensual; músculos de tu espalda que conversan hacia los infiernos con las fibras que recorren sinuosamente tus nalgas [léase culo] que tanto ansío y que se alargan por tus piernas hasta la ruta que rige la obscenidad de tus pantorrillas y la elegancia de tus tobillos. En cifras frías el recorrido sigue estando limitado a los mismos quince pasos pero los gobierna tu recuerdo. Son quince pasos que se ahogan en tu recuerdo tierno y sexual. Son quince pasos de duración indeterminada. Son quince pasos que configuran tu triste ausencia y mi melancólica paciencia.

sábado, octubre 27, 2007

Cine de calidad a 6 soles: Anda hoy al Cinematógrafo a ver…

Una de las cosas más bonitas en la vida es ir al cine y alucinar con historias fantásticas, soñadoras, de acción, con humor, dramáticas, históricas, narradas e ilustradas de manera mágica.

Ir al cine un sábado por la noche no te baja de 15 soles por persona, 30 soles si vas con la pareja (más si vas con hijos) más otros 15 de comidas por ahí.

Te propongo una opción. Gasta 6 soles por entrada, come canchita de la tradicional (S/. 0.50), compra doña pepa, cua cua, etc. y siéntete en los cines de antes. ¿Dónde? El Cinematógrafo de Barranco te ofrece esa opción. Películas que bien podrían estar en el Jockey o en Cineplanet pero que, por una u otra razón, no lo están.


Todos los días (menos miércoles) el Cinematógrafo presenta 3 funciones. Hoy sábado 27 de octubre tienes hasta 4 opciones (yo me apunto a la última):

4 p.m. Crónica de un asesino en serie

Es una película de acción de las fuertes que ha ganado premios internacionales.

Aparece el cuerpo de una joven brutalmente violada y asesinada. Dos meses después, se produjeron una serie de violaciones y asesinatos en circunstancias similares. Y en un país que nunca antes ha conocido semejantes atrocidades comienza a tomar cuerpo la idea de un asesino en serie. Se organiza un destacamento especial para la zona, encabezado por el detective de policía local Park Doo-man y un detective de policía procedente de Seúl, Seo Tae-yoon, que ha solicitado ser asignado al caso. Sin embargo, la resolución de los asesinatos parece cada vez más lejana, sumiendo a los detectives en un estado de creciente desesperación.

7 p.m. Volviendo a casa

Película gringa con un rollo de ficción interesante y de protesta.

David trabaja como asesor para el gobierno de los Estados Unidos y un día conoce en un plató de televisión a Jane, una tertuliana con la que inicia una relación. Las elecciones están próximas y David para salir del paso de una pregunta difícil sobre la muerte de soldados en Irak dice que su deseo sería devolver a la vida a los soldados muertos... y eso ocurre.
Los soldados muertos en Irak empiezan a levantarse y a exigir su derecho a voto para expulsar de la Casa Blanca al presidente de los Estados Unidos que los envió a la muerte mintiéndoles para hacerse con el petróleo.


8 p.m. Tambogrande

Documental sobre la valerosa lucha contra de una comunidad contra el capitalismo minero.

Una ola de pioneros transforma un desierto en un fértil valle de mangos y limones. El esfuerzo de sus vidas es amenazado cuando se descubre un yacimiento de oro bajo sus tierras. La indignación, la violencia y un asesinato estremecen lo que antes era un tranquilo pueblo en el norte del Perú.En medio del caos, la visión de un hombre une a los agricultores y los guía a través de un revolucionario camino de efectiva movilización pacífica. Valerosos hombres y mujeres se enfrentan a políticos corruptos y a la poderosa industria minera en este relato épico donde la gente común realiza actos heroicos en tiempos de crisis social. Un nuevo documental de los productores-directores del internacionalmente reconocido Choropampa, el Precio del Oro.

9.30 p.m. Saló o los 120 días de Sodoma

Película de Pier Paolo Pasolini que junta extraños sentimientos de violencia sexual y física.

En una mansión, cuatro señores se reúnen con cuatro ex-prostitutas y con un grupo de muchachos y muchachas, partisanos o hijos de partisanos, que han tomado prisioneros. En la casa impera el reglamento de los señores, al cual nadie puede escapar. Esta ley faculta a los señores para disponer de la vida de sus prisioneros en cualquier momento y de cualquier modo, y las transgresiones se castigan con la muerte.

Puedes consultar la programación diaria en: www.elcinematografo.com o llamar si tienes alguna consulta (264-4374 / 247-4782). Te atienden con mucha amabilidad.

Me cuentan qué tal les parecieron las películas...

La vergüenza del amante

Saludo lo furtivo del amor de los amantes eventuales, no de los banales. Admiro su decencia de no querer perpetuar la gran emoción de los sentidos. De querer, sin embargo, volver eterna la sensación del momento vivido, de ese instante pleno donde en reserva deben amarse dos en secreto, fuera de las miradas ajenas que condenan lo prohibido y propician lo escondido.

No son terceros quienes causas tal interdicción, son los mismos amantes asesinos de su condición. Son los amantes mismos dueños de su prohibición fruto de su cobardía. Penuria no de la vergüenza del qué dirán, sino de la propiedad privada. Vergüenza y miedo a la propiedad privada del sentido puro del ser querido sempiternamente. Cobardía a saberse unido, espanto a saber haber pertenecido.

20 cosas que marcaron mi infancia

1. La primera cita con el dentista ("¿Cómo te llamas, hijito?"..."Me llamo W...auuu, buuuuu": dolió mucho).
2. El entierro de mi tortugita (yendo en el carro: "Tírala ahí, hijo...ups, abajo había una carretera": la muerte duele a terceros).
3. Muerte por electrocutación de mi perro (nació el mismo día que yo, pero no pudimos celebrar todos nuestros cumpleaños: moraleja...las mascotas no son lo mío).
4. Competencia informal de natación entre amigos y padres avitoreando (no terminé la carrera, mis padres no estaban presentes: decepción).
5. Tardanza a competencia de natación de mi hermano (llegó segundo y, como mis padres, me lo perdí...maldito parcial: del tal palo, tal astilla).
6. Meada en pantalones en El Bosque (¿no entienden que un niño que no sabe leer se pierde?: roche).
7. Meada en pantalones en alguna institución pública (la vecina no sabía leer mentes ni gestos: sin comentarios, ya había pasado la edad de los pañales).
8. Mi primo que se orinó de la risa porque lo perseguí con una pistola de juguete alrededor de la mesa (qué gracioso es cuando la gente se orina: ah, no perdón).
9. Los centavos que nunca reclamé de mi cuenta bancaria abierta en 1986 a los 8 años (luego vino la hiperinflación del gobierno de Alan García, pero aún creo que tengo una fortuna insospechada: tonta ilusión).
10. El crucigrama de Disney que rompí a los 6 años por no poder completarlo (la verdad estaba bien difícil: estrés infantil).
11. Mirada escrutadora al pesón de mi tía mientras dormía cuando tenía unos 7 años ("qué raro y feo", quién diría que mis gustos cambiarían: heterosexualidad).
12. Gritos de mi primo mientras su papá le pegaba con la correa en plena ducha fría ("No entiendo porqué mi primo se baña, si cada vez que lo hace le pegan": bañarse no es bueno para la salud física ni mental).
13. Eructos de mi abuela (después descubriría que tenía aerofagia. Yo no tengo esa afección, pero estoy su busca: guácala, seguro dirás).
14. Una canica atracada en mi garganta al fungir de perro baleado (el poder de la gravedad también funciona cuando uno tiene los pies como cabeza: carita de sonso).
15. Partidos de fulbito en la pista con una pelota de volley medio desinflada (gol: compañerismo).
16. Desconcierto total cuando siendo arquero mi defensa me dice "ábrete!" (tenía 9 años, qué diablos iba a entender eso: incompresión infantil).
17. El primer beso con la vecina debajo de su cama a una edad muy pero muy temprana (creo que ni siquiera fue el primer beso: memoria fotográfica).
18. Primera mujer que veía desnuda (mi vecina, no es la del beso, atrapada yendo desnuda al baño para que su mamá la bañe: compasión).
19. Mi papá quitándome la bolsa de papitas para dárselo a un niño ciudador de carros ("Hey, eso es mío": felizmente sólo lo pensé).
20. Escondiéndome de ET en el cine (qué feo ser, hasta ahora me da miedo, le falta un asesor de imagen: pudor).

Y tú, ¿cuáles fueron tus paltas?

Del chancho su huevo

Una publicidad radial muy graciosa que ganó un premio en Perú, ahora protagonizada por Piccolo y Vegeta...

viernes, octubre 26, 2007

Prosa apátrida 5

Ayer, leyendo a Ribeiro, me di cuenta que mi talento inexistente. Bueno, no hace falta leerlo para darse cuenta. Hace falta leerme. Me di cuenta además que se adelanta a mis pensamientos y me los roba (es la manera más mezquina de decir que coincido con él).

No sorprende, entonces, que después de leerlo me den más ganas de leerlo y menos de vaciar mi "talento" en este blog. Leyendo "Prosas Apátridas" me sentí reconfortado en esa literatura ágil, pensante, graciosa, tajante y hasta erótica. Es en ese último puente con mis sentidos donde me sentí identificado y te vi señalada. Les dejo la prosa 5, te la dejo a ti:

Conocer el cuerpo de una mujer es una tarea tan lenta y encomiable como aprender una lengua muerta. Cada noche se añade una nueva comarca a nuestro placer y un nuevo signo a nuestro ya cuantioso vocabulario. Pero siempre quedarán misterios por desvelar. El cuerpo de una mujer, todo cuerpo humano, es por definición infinito. Uno empieza por tener acceso a la mano, ese apéndice utilitario, instrumental, del cuerpo, siempre descubierto, siempre dispuesto a entregarse a no importa quién, que trafica con toda suerte de objetos y ha adquirido, a fuerza de sociabilidad, un carácter casi impersonal y anodino, como el del funcionario o portero del palacio humano. Pero es lo que primero se conoce: cada dedo se va individualizando, adquiere un nombre de familia, y luego cada uña, cada vena, cada arruga, cada imperceptible lunar. Además no es sólo la mano la que conoce la mano: también los labios conocen la mano y entonces se añade un sabor, un olor, una consistencia, una temperatura, un grado de suavidad o de aspereza, una comestibilidad. Hay manos que se devoran como el ala de un pájaro; otras se atracan en la garganta como un eterno cadalso. ¿Y qué decir del brazo, del hombro, del seno, del muslo, de…? Apollinaire habla de las Siete Puertas del cuerpo de una mujer. Apreciación arbitraria. El cuerpo de una mujer no tiene puertas, como el mar.

Ausencia y presencia

Sufro la ausencia de lo vivido, de aquel sabor de saberme tuyo,
de aquel tacto de tus dedos, de aquel olor en tu pecho,
es como vivir sin haber tenido, como comer sin haber comido,
como amar sin haber sufrido, como matar sin haber herido.

Es la brisa del olvido lo primero que toca y busca mi inconciente.
Rechazo total al sentimiento en rojo vivo que lacera mi gemido,
que prohíbe su reproducción en golpe efímero bajo forma demente.
Niego el consentimiento de no saber que de tu fuente he bebido.

No hay duda que, eterna, la distancia es amante de la nostalgia,
la certeza cede y se prostituye en duda en claro acto de cobardía.
Decencia es la merma de antipatías que tejió mi corazón en tu estancia,
que desde ti constituye en mi vida el lazo con mi suerte en algarabía.

Ahí

Cada esquina que giro, cada carro que miro,
cada blues que me grita, cada nota que regurgita,
cada pájaro que vuela, cada pluma que se balancea,
cada luz que me ciega, cada parpadear que me golpea,
cada niño que corre, cada mamá que lo socorre.

Cada peldaño que subo, cada golpe que engullo,
cada sonrisa que me he perdido, cada alegría que no he vivido,
cada pensamiento dado sin eco, cada palabra cae en un hueco,
cada saliva que sigue conmigo, cada lengua que espera abrigo,
cada silencio que me aborda, cada espacio que no lo soporta.

Cada comida que no he ingerido, cada trago que no he bebido,
cada gemido no escuchado, cada jugueteo que no hemos dado,
cada llamada que no recibo, cada sonido que esquivo,
cada caricia interrumpida, cada mano reprimida,
cada ausencia tuya, eso soy yo sin ti.

domingo, septiembre 09, 2007

círculos viciosos

las cosas pasan cuando suceden porque ocurren en el momento en que sobreviene lo que se desencadena para transcurrir aconteciendo...

lunes, agosto 20, 2007

Esa mujer (Filio)

Estuve releyendo los signos que me llevaron a esta felicidad y llegué nuevamente a esta letra que ilumina hoy mi pensar en ti, y que eriza mi piel mientras la escucho en la guitarra de ese mágico mejicano.

Esa mujer (Alejandro Filio)

Se queda como piedra en mis sentidos,
jugando con mi piel y su niñez.
Se lleva mis palomas hasta su nido,
les enseña a volar y a conocer.

Mi soledad se volvió imposible en su voz,
dividió la luna entre dos
tomando su parte.

Es la verdad,

esa mujer entró en mi canción
y no será sencillo callar su amor.

Con un listón de estrellas se ata el cabello,
se adorna la cintura con el sol
y luego entra despacio en mi pensamiento
quedándose completa en mi ilusión.

Y mi soledad se volvió imposible en su voz,
dividió la luna entre dos
tomando su parte.


Es la verdad,
esa mujer entró en mi canción
y no será sencillo callar su amor,
y no será sencillo callar su amor.

lunes, agosto 13, 2007

23 años

Se acercó a la ventana para ver si hoy salía el sol que él tanto anheló en su vida, aquél por el cual valiera la pena romper ese letargo lacerante. Todo sigue igual, pensó ella, viendo desde dentro de su oscura habitación cómo las gotas de lluvia resbalaban por la ventana a centímentros de su boca que agitada empañaba el vidrio y la realidad. "Son 23 años que no sale el sol", llegan a acariciar sus labios cansados. Él, como siempre, descansa sin inmutarse, sin quejarse en lo absoluto como si la gracia del vacío lo alimentara y deleitara en cada momento.

Ella es alta, delgada y morena. En realidad, ha perdido esas características poco a poco en los últimos 23 años. Su joroba la hace ver varios centímetros más baja y el mundo le queda cada vez más grande y ajeno. Su otrora esbeltez se ha convertido en cuerpo de hambre de alma. Su hermosa piel morena, tersa y sensual ya no lo es más; la reemplaza un insípido color impuro impensable en paletas de pintores. Para él, ella fue la inspiración de sus óleos y la fuente de erotismo permanente.

Él fue igualmente alto, apuesto e inteligente. Hoy, no es más que un finado reposando en la cama donde su alma se separó de su cuerpo hace 23 años en busca del sol que quiso abrigar toda su vida. Para ella, él es la esperanza del amor verdadero perdido para siempre, la esperanza de ver el sol en cada amanecer.

jueves, agosto 02, 2007

En ti

Despierto cada madrugada en sudor con olor a ti, a tu recuerdo, a tus ansias, a tus movimientos, a tu pasión, a tu sexo. Siento aún el recorrido de tu humedad sobre mí. El lento movimiento de la lengua tuya con pasmado péndulo sobre mi cuello en dirección al sur en busca de calor mutuo que nos aísle del mundo de fuera. Extraño ese rose constante de tu vientre contra mí fruto de moverme dentro tuyo, de saber que eres quien domina la escena de mis sensaciones y excitaciones.

Recorro en mi mente –pues no me queda mejor remedio- el camino trazado y tomado hasta tus senos que tiernamente y sin condiciones amarran mis manos cada vez que te quiero sin ropas o cada vez que me das con tu mirada el permiso de sentirme único dentro de ti.

En este momento recuerdo todo detalle, pese a que te rodean otras cuatro paredes que crean un espacio lejano a mí y a mi imaginación. Recuerdo, sin embargo, que esas mismas cuatro paredes abrigaron nuestros cuerpos semidesnudos, uno sobre el otro, para juntar la desesperación de no tenerse y calmar con fuego el fuego que ardía dentro nuestro. Calmaste y agitaste con gestos tiernamente obscenos la locura del penetrar en tus pensamientos, en tus ojos y en donde se unen tus piernas para cobijar la prueba firme de mi excitación.

Desierto



Cuéntame lo que hoy dijo el desierto sin ti. Dime que no es coincidencia que el sol te contara que fue el días más seco en tu ausencia y en su historia. Que por un momento la arena perdió su poesía al sentir al viento fugitivo en tu busca. Que los vientos buscan caminos inhóspitos donde encontrar el rastro de tu cabello en manos de otros vientos.

Cuéntame si es verdad que no hubo cactus que pudieran retener agua y sobrevivir en la ardiente calidez de pensar en ti y no tenerte. Que la ternura del agua se aburrió de alimentar a la enamoradiza palmera para formar refugios de ilusiones de salvación. Que no hay ya forma alguna de varar en tu desierto y morir en desesperación apasionante.

Dime si es verdad que el calor quema -y no arde- cuando tu sombra no es el rastro que sigue la mía. Que el azul del cielo se ha convertido en un óleo de un viejo artista frustrado. Que los mensajes ancestrales de los astros olvidaron sentido en todo este paisaje desolado de tu sonrisa.

Dime si todo ello es cierto, o es si es simplemente tu vacío en mis brazos en círculo.

martes, julio 17, 2007

La distancia


El aire que nos rodea huele a distancia que no se deja ver
desde que un segundo demora tu voz en llegar a mis oídos.
Doy cuenta que regresar al hogar cambia de orden a caos
si la seguridad de tenerte en la misma ciudad desaparece,
sobre todo si debo conformarme con el sonido de tu aliento
y añorar su gusto sobre mis labios húmedos.

Cierto es que la imagen de la noche mutó hoy sus colores.
La luna se dice triste y se miente toda la noche tras una nube,
las estrellas echan de menos reflejar con brillo en tus pupilas,
el aire pierde su orientación y deambula al no tenerte de vela,
y yo, aquí, jugando a decir lo que siento en formas que no te merecen.

Me aferro a la pena nostálgica de Víctor Hugo
y la transformo en la razón y esperanza de la espera:
je respire oú tu palpites...

miércoles, julio 11, 2007

Cálido invierno

Abriga en tu abrazo, de color mariposa, la sustancia del calor,
la fuente de ternura que abraza el sentido de sentirse.
La calidez reposa hoy sobre mi hombro contagiado de verte,
pero aún pasmado del frío de pasados inviernos que no se iban.

Veo colores, en este invierno; colores de hojas verdes,
que queman de ganas de arder, de reirse del frio, de mofarse del hielo.
Veo un invierno avergonzado, arremetido en su cueva,
tímido del halo de nuestro amanecer hasta hoy en espera.

lunes, julio 09, 2007

Hoy, elijo vivir

Hoy, las garantías reposan en mí,
en la calma que me has traído y dejado,
y que huelo sin tenerte a mi lado,
y que siento en mis ojos cansados.

Hoy, la vida reposa como colibrí
suave en el aire con cierta vanidad,
como riéndose de la tristeza del ayer,
y sembrando futuro en el aire.

El viento me sopla con elegancia en la cara
y sólo es para recordarme lo que me perdía,
lo que hoy encuentro en tu sonrisa transparente,
en tu ser de bondad, en tu ser de mujer.

Hoy, elijo vivir.

miércoles, marzo 08, 2006

Diablos!!!!!
Esta vida me ha tenido aprisionado y me tiene aún. Hace tiempo que no escribo nada y lo peor es que no sentí la necesidad hasta hace poco. El tiempo gira muy rápido y uno sólo ve luces alargadas.

Prometo algunas líneas...

miércoles, diciembre 07, 2005

La vida de siempre, los odios de siempre. La ternura parece variar. Sí, es la única intensidad que siento cambiar o mejor dicho mutar hacia la tendencia cotidiana: la muerte de lo propio ante lo ajeno. La tendencia mundana tan aterradora como inútil ante frente a los ojos de los demás. Es que acaso me ahogo en un mar de ginebra a preferir la melodiosa compañía de las voces. Voces que, sin embargo, siento cada vez menos humanas pero más abundantes.

Tomé el camino bifurcado hace un tiempo sin darme cuenta de ello y hoy pago por lo banal de esa decisión. Pero no veo tal nimiedad, hubo niebla alrededor y a tientas tuve que seguir la pared menos áspera, la menos hiriente pues mis yemas pasaron de azules a coloradas y luego a líquido rojo intenso. No me preocupa esa fuga de gotas, al final de cuentas la sustancia se repone, pero lo que me pasma es el somnífero abandono de lo sustancial que drena desde mi centro, que huye desde mi centro. Más que sin glóbulos me deja sin fuerzas, nubla mi visión y me envilece. No niego mi regocijo al herir a seres vivos bajo tal condición pero (siempre hay un pero) la enfermedad crece dentro de mí como parásito, no sé quién controla a quién, no sé quién lo hará y ganará mañana, no sé si recuerde el ayer y sólo recuerde mi pasado como lo indiferente de la mañana.

miércoles, noviembre 16, 2005

Silvio contra la guerra, la estúpida guerra












Algo debiera hechizar portaaviones,
alguien debiera apretar un botón
que reciclara metralla en razones
y poderío en conmiseración.

Algo debiera embrujar los misiles,
alguien debiera hacer estallar
el hongo de los derechos civiles
de los fantasmas que pueblan Bagdad.

Ahora es escoria el papel sorprendente
de Sherezada en su lecho nupcial.
La orden de fuego la dio un disidente
de la cultura, la carne, la mente
el sueño y la vida que no sea virtual.

mil una noches para la malicia,
mil una noches de intimidación,
mil una noches de fuego y codicia,
mil una noches sin dios ni perdón.

(Sinuhé)

martes, noviembre 15, 2005

Al desnudo con la melancolía


De espaldas para ocultarme, resulta claro
no deseo que me observen, prefiero esconderme
con la pena que me carcome las ropas,
siempre con la melancolía en el vaso del lado
la única que me brinda su ácida y ardiente compañía.

es el brillo del fondo de mi tristeza
lo que me empuja a escribir,
ya casi sin sentido ni sentir,
las palabras siempre me salen como navajas
que me cortan como el primer día al ladrón.

me reencuentro con la tristeza, fiel personaje,
y siento mi reencuentro triunfal con mi fiel compañía
con esa parte de mí, acaso mi sustancia,
que siempre guarda en su bolsillo su boleto de regreso.

Creo que en realidad nunca parte,
sólo duerme esperando el momento preciso,
el momento de débil trascendencia,
el momento cuando las miradas que no miran,
cuando los oídos que no escuchan,
cuando la gente de tu lado no está,
palabras inintelegibles y bien pronunciadas,
ese momento es ahora y se quedará.


(disculpen el atrevimiento del dibujo aquellos entendidos en la verdadera materia. Fue pulsión)

miércoles, noviembre 02, 2005

Girasol indeleble



Las maravillas de la naturaleza nos hacen olvidar plácidamente quiénes somos.
Tan compleja, como bella, tan colorida como inexplicable.

No tengo palabras para este girasol.

martes, noviembre 01, 2005

Producto para suicidas temerosos


Para los potenciales suicidas o suicidas frustrados que sólo han visto irse por la ventana nada más que sus esperanzas, y que ven dificultoso escindir cuerpo y alma, ha aparecido en el mercado una nueva solución, un nuevo producto, proveniente, por supuesto, de gringolandia, país donde hay como mínimo 84 productos para cada necesidad, y si no hay necesidad, se crea para crear el producto.

El aparato es un control remoto universal para tv, equipo de sonido, dvd, vhs, beta, walkam y discman que lo puede acompañar a cualquier hora del día, es decir, que estará cuando más lo necesite.

Para generar las mejores condiciones de uso y que usted quede satisfecho con el resultado final, debe ubicarse en algún puente con una altura mínima de 35 metros (de preferencia con tráfico debajo). En esos momentos de falta de agallas, usted, sin necesidad de mirar el precipicio, podrá sacar el control remoto de su bolsillo y simplemente apretar el botón "jump".

¡¡Llame, llame ya!! El producto es ideal para blogeros melancólicos y deprimidos y cuenta con un diseño ergonómico.

Nota: El prodcuto no incluye seguro contra accidentes. No aceptamos reclamos ni devoluciones de aquellos clientes que usaron el producto y puedan vivir para contarlo.

Indeleble

Los pobres también tenemos atardeceres,
furtivas imágenes que prentenden arrebatarnos,
desde el fondo de la racionalidad.

¡¿Quién les dijo que esto les pertenece?!
¿quién les dijo que nos privaran?
¿quién les dijo que no siento?

El tiempo es la mayor riqueza de los pobres,
de nosotros, aquellos inservibles para ustedes,
artictocráticos de la mierda presente,
realeza de la gran madre puta.

Ordena tus sentidos, ordena tus pensamientos
que hoy no te entiendo ni quiero entenderte,
decidí tomar la vida por mis propias manos.

El sol ha salido para mí,
he estado conversando con él todo el día,
no es tan frío como dicen
si hasta se está durmiendo en mi regazo.
Míralo, el sol salió para mí.

miércoles, octubre 26, 2005

Grilletes en el corazón

Hoy me han colocado grilletes en el corazón,
como remedio a mi enfermedad,
síntomas inútiles para quien receta,
sensaciones de fulgores póstumos para quien prescribe.

Mi diagnóstico fue contundente, según quien firma.
sentimientos exacerbados,
indignación ante lo injusto,
ojos rojos de cólera,
ira por quienes deciden sin conocer,
prisa por no ceder,
lujuria por el abrazo del amigo y del extraño,
actuar como niño,
pensar como adulto,
compartir el dolor ajeno,
concomitante con su lucha,
poner el pecho por ti,
refutar lo indigno por necesidad,
bajarte con fundamento del altar,
siempre querer morir en el intento,
hablar con la sonrisa,
curar con palabras,
pelear con el corazón,...

No deseo la medicina de este mundo,
cada vez más olvidado y ajeno de quienes lo habitan,
seres muy cerca de ser inertes.

prefiero que separen mi cuerpo y cabeza,
a mi cuerpo y alma,
prefiero la automedicina, a las drogras que ocasionan más guerras.
Sólo rearfirmo que "me mata la estupidez
de enterrar un fin de siglo distinto del que soné"

martes, octubre 18, 2005

Catedral en Miraflores, boda con flores


Paseando por Miraflores, me topé con una boda en pleno inicio. Ya no se ve a la aterrada novia entrando al recinto frente al par de decenas de mirones al paso (incluido quien les escribe), pero sí la bella arquitectura que la recibió. Al parecer, el matrimonio sigue siendo una opción por estos días para muchos.

Sin duda, lo mejor del mundo católico y lo verdaderamente inmortalizable son y serán sus estructuras arquitectónicas.

Miraflores desde un sexto piso



Lima, la horrible, muchas veces nos sorprende con su luminosidad y atrapa nuestros sentidos. Nos hace olvidar que al ras del suelo criaturas anodinas viajan contra el acechante tiempo, golpeando su vida y la de los demás...en fin, cuestiones que me obligo a no recordar ante el panorama aéreo de un sexto piso en el óvalo de Miraflores.

La vía iluminadísima a la derecha, bella como atractiva y aparentemente virgen, es la ex avenida Augusto B. Leguía, hoy la, muchas veces prostituida, avenida Arequipa. No quiero ser tan mezquino y no mencionar que tal vía tiene también mucho de atractivo: su ciclovía, la arquitectura a lo largo de su medio centenar de cuadras, sus árboles, su gente, centros culturales, etc. La avenida que ven llegar desde la izquierda es la 2 de mayo, arteria alterna que corta Miraflores entre -creo yo- lados movidos y más tranquilos.

Concita mi atención sobremanera el cielo con aires de tierra, rojizo, malva. Hasta parecería un fondo de cartón que encierra claros límites circulares. Podríamos validar con esta mirada aquella sentencia tan equivocada de por qué para los limeños Lima es el Perú. No solemos ver más allá de nuestros propios problemas. Creo, afortunadamente, que eso va cambiando.

p.d.1: Si alguien reconoce su casa, dibújele un círculo.
p.d.2: Si alguien salió en la foto con apariencia de hormiga, dibújele dos círculos.
p.d.3: Si alguien no salió en la foto, dibújese como un círculo.